El Festival Estéreo Picnic se ha consolidado como una de las principales plataformas para el desarrollo de artistas locales. Más allá de los grandes nombres, el festival funciona como un punto de exposición clave donde los proyectos nacionales pueden encontrarse con nuevas audiencias, validar su propuesta en escenarios de alto nivel y abrir puertas hacia circuitos internacionales.
Llegar temprano no es solo una decisión logística, es una forma de descubrir. En las primeras horas del día ocurre una parte esencial del festival: la construcción de escena. Es ahí donde se encuentran propuestas frescas, sonidos en evolución y artistas que están en pleno crecimiento. Apostarle a estos espacios no solo amplía la experiencia del público, también fortalece la sostenibilidad de la música local.
El viernes 13 de marzo, en la Casa Smirnoff, se llevó a cabo la rueda de medios con artistas nacionales. Fue un espacio diseñado para conectar prensa y proyectos, generar conversación y producir contenido que permita amplificar estos procesos. Un encuentro necesario para entender lo que está pasando en la escena desde adentro.

Entre los proyectos destacados estuvieron Nicolás y Los Fumadores, una de las bandas con mayor recorrido dentro del festival, que suma ya tres presentaciones. Su presencia confirma una relación de largo aliento con el público y con el propio evento. Además, su actitud relajada y sentido del humor los convirtió en uno de los encuentros más dinámicos para los medios.

También estuvo Wost, DJ y productor venezolano radicado en Bogotá, con una proyección internacional consolidada. Sus giras constantes por Europa y la presencia de sus tracks en circuitos globales lo posicionan como uno de los nombres más sólidos dentro de la electrónica local.
Anto >3 representa una nueva generación de artistas bogotanos que están redefiniendo los sonidos urbanos. Su propuesta mezcla trap, reggaetón y electrónica con una puesta en escena directa, energética y sin concesiones.

Agraciada, por su parte, capturó gran parte de la atención durante la jornada. Su estética, construcción visual y presencia escénica generan un punto de entrada inmediato, pero detrás de eso hay un proyecto con identidad clara y potencial de crecimiento.

Todas estas propuestas confirman que el talento local no es un complemento dentro del festival, sino una capa fundamental de su programación. Explorar estos nombres desde temprano permite entender hacia dónde se está moviendo la escena y, muchas veces, encontrar los proyectos que marcarán los próximos años.
Madrugar en el festival también es una forma de apoyar.